MALINOIS MAGAZINE Malinois Magazine N° 2 MARZO 2017 | Página 29

Este principio parte de dos supues- tos: El primero, es que si a un sujeto se le da acceso libre a dos actividades dedicará un tiempo determinado a cada una de ellas y ese porcentaje de tiempo refleja la probabilidad de esa actividad y, en consecuencia, el grado de preferencia de esa activi- dad. El segundo, supuesto hace referen- cia a la relación de reforzamiento, que implica siempre dos conductas: una actividad preferible refuerza la ejecución de una respuesta menos preferente si el acceso a la actividad preferida se hace contingente res- pecto a la ejecución de la actividad menos preferida. En esta técnica se detectarán las conductas que sean de más agrado del sujeto y después se aplicarán las premisas, para que realice esta conducta sólo si antes realiza una conducta que se desea aumentar. Cabe destacar que la fuerza del vínculo es directamente proporcio- nal a la probabilidad previa de la actividad reforzante. Ejemplo: A tu perro le encanta salir a la calle, así que cada vez que abres la puerta sale disparado, o por lo menos intenta salir. La conducta de salir a la calle es de alta probabili- dad cuando abres la puerta. En- tonces, decides usar esta conducta como reforzador para enseñarle a tu perro a esperar hasta que le des una orden para salir a pasear. Abres la puerta pero le bloqueas el paso a tu perro para que no pueda salir. Cuando tu perro retrocede, vuelves a dejar libre el paso. Él vuelve a intentar salir y le vuelves a bloquear el paso. Repites este pro- cedimiento varias veces hasta que tu perro espera por un segundo. En ese momento, le das la orden para ir a pasear y le permites salir. Gradualmente, y en varias sesiones, aumentas el tiempo que tu perro debe esperar hasta que le permitas salir. ss Aplicación. Conocer a tu perro. Lo primero que debemos hacer para aplicar el principio de Pre- mack con nuestros perros es co- nocer cuáles son las conductas que prefieren hacer en cada situación. El modo de averiguarlo es muy sencillo: Son las que más tienden a repetirse, y aunque no tiene por qué, hay quien las considera como conductas problemáticas. Aquí tie- nes algunos ejemplos: Juno es un yorkshire terrier que aprovecha cualquier oportunidad para escaparse de casa y corretear por todo el bloque de pisos huyen- do de sus propietarios. Algo muy divertido para él, ya que así consi- gue ser el centro de atención y dis- frutar de una emocionante perse- cución donde con algo de suerte a veces consigue salir a la calle. Luna es una hembra de labrador aficionada a perseguir palomas. Su pasión por las aves ha estado a punto de costarle un disgusto, porque a veces es capaz de cruzar calles en busca de palomas despre- venidas. Yako es un bóxer y tiene pasión por la comida. Su “problema” con- siste en que es capaz de comerse todo el cuenco del pienso antes de que su propietario llegue a ponerlo en el suelo. Enzo es un pastor alemán y tiene pasión por la pelota, después de lanzarle la pelota nunca se la de- vuelve a su dueño. Esas son las cosas que les gusta hacer, y que por sí mismas no son malas. Tan sólo necesitan ser con- troladas de algún modo por medio de una conducta previa. Elegir la conducta que queremos que realice antes. Una vez que sabemos cuáles son las conductas preferidas de nuestro perro, tan sólo debemos enseñarle alguna acción que actúe a modo de llave para poder acceder a ellas li- bremente. De esta forma, al asociar las dos conductas, el perro es capaz de tomar el control de las consecuen- cias, ya que si hace lo que le pedi- mos sabe que podrá disfrutar de su conducta preferida. Cuidado con la frustración. A la hora de empezar a introducir una conducta previa, debemos ser conscientes de que nuestro perro será sometido a cierto estrés al querer realizar su conducta favo- rita. Por ello, conviene en un princi- pio hacer que la conducta previa sea breve (sentarse unos pocos se- gundos) o bien reducir el valor de la conducta favorita (en el caso de salir a la calle podríamos hacerlo después de haber dado un paseo, o en cuanto a perseguir la pelota, no lanzarla y dejarla inicialmente en el suelo). Fuente: http://www.adiestradorcanino.com/webdelperro/principio-de-premack/3273