Jesús cuyo corazón es tan bueno, dulce
y tierno, no encuentra sin embargo, entre los
niños de tu edad sino muchos ingratos que no
quieren amarle…
¡NO TE CUENTES ENTRE ELLOS!...
Durante este mes, y en la hora de guardia, di
a menudo, con mucha frecuencia, a Nuestro
Señor que quieres ser su fiel amigo…, que deseas
amarle mucho… y que sin reservas, le entregas
tu corazón… Llenarás de alegría su Corazón,
que en retorno, te amará y recompensará como
sólo Dios sabe hacerlo.
Jesús, tan dulce y tierno…,
¡Qué olvidado estás!
¡Yo quiero, Dios mío, mi amor entero darte!
El Corazón de Jesús te recomienda que prac-
tiques con fidelidad tu hora de Guardia.
25