Luego del Aguacero
UNA VIEJA AMIGA
Cuando estaba triste
siempre me animaba.
Cuando soñaba
siempre me apoyaba.
Cuando me sentía solo
siempre me acompañaba,
Cuando caminaba por la calle
en la esquina la encontraba,
Cuando en la casa me relajaba
la puerta me tocaba.
Risas y alegría,
era lo único que se sentía
sin preocupaciones.
Una buena amistad
sin necesidad de elegirla.
Debo agradecerle todo
a mi vieja amiga.
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