Luego del aguacero Luego del aguacero | Page 46

46 Gabriel Alejandro Parra Linarez LA ROSA Y LA ORQUÍDEA Una rosa me llamaba de verdad me encantaba Un día decidí tomarla. sentí que dolían sus espinas. Abrió heridas, la sangre brotó por la mano corría ¿Quién vendaría estas heridas? La próxima vez tomaré una orquídea