Los omniscientes N°9, Marzo 2015 | Página 6

CORAZÓN DOLIDO Y AUSENTE

A Emilio Prados

Aunque la tierra

Con su calor te arropa y cubre;

Aunque descansas por fin

Sin ángulos, sombras o afanes,

Siento crecer sobre tu frente

El trigo que tu voz desprende

Y toma el aliento de tu corazón dolido.

Siento cómo el mar

Te recobra en cada ola,

Te arranca de la lejanía

Para lamer la gris arena

Y dejar un rastro de espuma en tu nombre.

Siento, en el regazo

De las noches malagueñas,

Tus sueños de niño

Que la luna vela, acuna y protege.

Y lleva olor a tomillo,

A romero y yerbabuena,

Lleva olor a naranjos y limoneros,

El viento tu alma lleva.

Y todas las estrellas

Parecen reflejarte,

Y todas las flores miran

Desde el fondo de tus ojos,

Y se abre un trozo de cielo azul,

Un paisaje precioso del sur,

Una puesta de sol en los montes de Málaga,

Donde habitas tú, Emilio, renovado y constante.

Antonio Quero ( Málaga, España)