CORAZÓN DOLIDO Y AUSENTE
A Emilio Prados
Aunque la tierra
Con su calor te arropa y cubre;
Aunque descansas por fin
Sin ángulos, sombras o afanes,
Siento crecer sobre tu frente
El trigo que tu voz desprende
Y toma el aliento de tu corazón dolido.
Siento cómo el mar
Te recobra en cada ola,
Te arranca de la lejanía
Para lamer la gris arena
Y dejar un rastro de espuma en tu nombre.
Siento, en el regazo
De las noches malagueñas,
Tus sueños de niño
Que la luna vela, acuna y protege.
Y lleva olor a tomillo,
A romero y yerbabuena,
Lleva olor a naranjos y limoneros,
El viento tu alma lleva.
Y todas las estrellas
Parecen reflejarte,
Y todas las flores miran
Desde el fondo de tus ojos,
Y se abre un trozo de cielo azul,
Un paisaje precioso del sur,
Una puesta de sol en los montes de Málaga,
Donde habitas tú, Emilio, renovado y constante.
Antonio Quero ( Málaga, España)