Los omniscientes N°9, Marzo 2015 | Page 30

MADRE MUJER...MUJER MADRE...

Quiero de nuevo besar tu frente en alientos postreros

Hincarme ante tus bellas manos

Verte en el alma sin lágrimas

Escuchando plegarias que de dulces labios

Pronuncian bendiciones al cielo infinito

En tiempo propicio de encender

Cirios en refulgentes lumbres.

Mirando al Cristo en imagen adormecida

Irradias mi existencia

Desdeñando tristezas infinitas

Mujer Madre tan buena como Arcángeles

Ciñendo tu adorable presencia

Donde reflejas luz amor a tus hijos,

Por ello, mis gracias a tus pies rendido

¡Oh, Madre! ¡Oh mujer! ramo de frescas rosas.

¡Mujer Madre!

¡Madre Mujer!

Besos que dejó en mi frente -tantas veces-

Pienso ahora que las ondas del agua

Agitadas y divisibles,

Son como ese llanto vertido al mar

Cuando las penas son hondas.

Preguntóme mi Madre una vez... ¿Sabes qué es la vida?

- mientras con sus tiernas manos

Acariciaba con dulzura mis cabellos -

Respondí al instante...

"La vida es la luz de tu mirada y de tu boca los amorosos besos"

JORGE MARIANO CAMACHO SARMIENTO

PAMPLONA, COLOMBIA.