Los omniscientes N°9, Marzo 2015 | Page 27

LENTAMENTE

Multitud de claveles ahogan los cielos

Esos donde se perpetúa el ala del halcón,

Donde se ciñe de sangre el quejido del toro.

Nos detenemos...

Lentamente...

En situaciones que nos ofuscan el alma

O nos quiebran, infames,

El pulso del amor, verbigracia la desgracia

De llorar el pensamiento azul

De los que ya no están.

Detendrás el tiempo

Y nada de lo que esperabas cambiar

Cambiará. Pues,

Extraña vez cambian los hombres

Y nunca, bajo el orbe que cubre al mundo.

Nos detenemos lentamente

En situaciones inquebrantables,

En sucesos que desencadenan el alma al vacío

Y las aves trazan, con su danza en las alturas,

El inevitable camino hacia el final.

Pues ya es momento de escalar el mundo,

De apoyar la vista por encima del regazo del eterno silencio,

De salir del océano y respirar lejos de la desgracia…

NATALIA PORCEL - DIEGO FERNANDO MARINO

BUENOS AIRES, ARGENTINA