Los omniscientes N°8, Febrero 2015 | Seite 16

HOY TAN SOLO ERES...

No importa

Cuán lejos te encuentres

Ni cuanto tiempo

He ocultado este dolor,

En mi alma aún rondan tus aromas

Y junto a mi oído todavía escucho

La dulce sinfonía de tu respiración

Tus sabores más íntimos

Aún perduran en la delicada esencia

Del recuerdo de tus besos

Que se niegan a morir

En el silencio eterno

De tu ausencia...

Aunque mis pasos,

Temerosos

De lo que el tiempo arrasó,

Ansían encontrarte de nuevo

En el camino que la vida me trazó

Imagino mis recuerdos

Entrelazados con los tuyos

Como las aguas del río

Con sus eternos arrullos

Y como claveles en flor

Abrazados,

Dulcemente, a sus capullos;

Porque en mi alma

Sembraste tu amor,

Abrasador y loco,

Y te amé,

Con desbordada pasión,

Como en este mundo

Habrán amado pocos.

Fuiste delicada ilusión

Que avasalló mi vida,

Por el goce de tu amor

Fui un esclavo sin perdón,

Sin escape ni salida.