Los omniscientes N°3, Septiembre 2014 | Page 6

DE UN INSECTO A SUS AMIGOS

Permitid

que me presente, amigo mío:

Soy un

pequeño insecto, un hemíptero

anualmente

te visito y comparto contigo

desde

marzo hasta el final del estío;

es mi

mundo ese portento vegetal

un árbol de

bonga en mi ciudad,

que

generoso es mi cuna, mi tálamo y mi fuente de comida;

él es mi cosmos, mi espacio sideral.

Por mas

de un siglo mis antepasados han medrado en él

año tras

año sin faltar;

soy el

preludio de lluvias en primavera tropical,

si me

ves, comienza a preparar

la tierra

labrantía o forestal.

Si por

los pisos hoy me observáis deambular,

encadenados

cual bicéfalo y quimérico animal,

¡por

Dios, no me temáis!

¡un ángel

no podría ser mas inocente!

un

irresistible frenesí afectivo,

una dulce

fragancia a feromonas,

me llama

a reunirme en multitudes

fiesta que hacemos este marzo!

¡Al fin

se inicia la boda grupal!

y nos

aparejamos en un hedónico abrazo

y me

veréis por siempre enamorados

hasta

cuando la luna cambie

asegurando

la perpetuidad de nuestra especie

en el

infinito túnel de los tiempos.

Y seré la

envidia de los amantes mas ardientes;

si soy

macho, es mi entrega total

a mi

amada, ¡que insensata!

que hasta

renuncio al mando de mis patas

y es ella

quien me arrastra

adonde quiera

y cuando quiera.

¡Tened

cuidado! no trunquéis mi destino,

si

descuidado me pisáis, cual si fuera una alimaña;

¡dejadme

soñar con ser del cielo un serafín!

bien que

soy un animal, un discreto ejemplar,

que

espera al menos tu compasión y tu bondad;

acordaos

que sois la Ambiental Autoridad

respetad

mi rol en la cadena natural

amigo, os

ruego: ¡Dejadme vivir!

¡No me

piséis como a un bicho!

ABEL RIVERA GARCÍA ( Magdalena, Colombia)