Los omniscientes N°3, Septiembre 2014 | Page 12

LASCIVIA DE MI VIDA

Una voz en mi cabeza que me dice que escape,

Una euforia en mi cuerpo que me incita a estar a tu lado

Los sentimientos que escurren por tu frente con forma de gota

Con sabor a agua de mar que aflora de tu cuerpo

Exuberancia de aquel silencio que hendido está en dicho silencio

Son uno solo y la oscuridad se ha vuelto el guardián de las acciones

Pensamientos cándidos que se transforman en lujuria

Cual si fuesen luna tus ojos resplandecen lascivos por naturaleza,

Mortal mirada...

Que incita el pecado para aquellos que te mire

Con ojos de deseo

Y un calvario de penas para el animal que llegue a ti...

Sombras que cubren el cielo cuando caminas en la penumbra,

Y que al compás de tus caderas sopla el viento

Para despejar las estallas de tu cuerpo con un respectivo

Matiz café

Mortales las armas que posees en ese tu cuerpo

Que hasta la naturaleza divaga por querer estar en ti,

Tus ojos espejos son de la luz más bella de la noche

Que ilumina a este pobre vago con ilusiones por las mañanas

El mar más bello es el que se desliza en tu cuerpo

Y el quebrar de tus caderas cual si fuesen olas

Moviéndose libremente como una sombra si dueño

Pero como el viento con domador

Yo que solo soy la sombra de la vida que llevas...

Domador de aquello indomable

Amante de lo extrovertido

Barragana del pecado que incitas

Estoy seguro del hecho, con temor lo pienso y con entusiasmo menciono

¡El amor! juego mortal de doble filos

Donde la lujuria de tu vida es la navaja que nunca aprendí a llevar

Pero que siempre quise tener.

-Ana Mariel Cabrera (Puebla, México).