Los omniscientes N°2, Agosto 2014 | 页面 35

SIN AVISARME

Así, de repente,

sin avisarme... llegaste tu

y me sometes

a la sutil incertidumbre

de imaginar que quizás

la ultima soledad

está por partir de mi vida

llegaste y el universo de mis días

y mis noches adquiere otro matiz,

del gris oscuro de la paleta

de mi vida abandonada

surge el multicolor encanto

de tu sonrisa,

y de la luz que,

divinamente, Dios

con magistral exuberancia,

supo esparcir en tus ojos.

Del asfixiante y agotador

espesor de la niebla de mi vida

devienen aromas y fragancias

tan divinos

que, en el más especial

de los viajes de mi pensamiento,

me traslada

a los olores inextinguibles

que de las rosas,

orquídeas y jazmines

de mi madre,

respiraba en mi niñez

de acrisoladas tardes

junto al pecho

del amor materno

Llegaste tú

y con tus trémulos labios

me transportas al cenit

de los dioses del Olimpo

y con tus delicadas manos,

escudriñando

los vestigios de mi piel,

en silencio ignoto,

me señalas los senderos

de la ilusión...

de imaginarme en el tiempo

que llegaste para quedarte a vivir

en las enredaderas de mi vida,

para arraigarte en los peldaños,

en los ladrillos,

en los espacios,

de esta vida ayer vacía...

te veo partir... soledad

EUCLIDES R. TORRES.-

Caracas - Venezuela