SIN AVISARME
Así, de repente,
sin avisarme... llegaste tu
y me sometes
a la sutil incertidumbre
de imaginar que quizás
la ultima soledad
está por partir de mi vida
llegaste y el universo de mis días
y mis noches adquiere otro matiz,
del gris oscuro de la paleta
de mi vida abandonada
surge el multicolor encanto
de tu sonrisa,
y de la luz que,
divinamente, Dios
con magistral exuberancia,
supo esparcir en tus ojos.
Del asfixiante y agotador
espesor de la niebla de mi vida
devienen aromas y fragancias
tan divinos
que, en el más especial
de los viajes de mi pensamiento,
me traslada
a los olores inextinguibles
que de las rosas,
orquídeas y jazmines
de mi madre,
respiraba en mi niñez
de acrisoladas tardes
junto al pecho
del amor materno
Llegaste tú
y con tus trémulos labios
me transportas al cenit
de los dioses del Olimpo
y con tus delicadas manos,
escudriñando
los vestigios de mi piel,
en silencio ignoto,
me señalas los senderos
de la ilusión...
de imaginarme en el tiempo
que llegaste para quedarte a vivir
en las enredaderas de mi vida,
para arraigarte en los peldaños,
en los ladrillos,
en los espacios,
de esta vida ayer vacía...
te veo partir... soledad
EUCLIDES R. TORRES.-
Caracas - Venezuela