Naufragio
Viajo en un mar revuelto.
No sé bien qué guerra me trae de vez en cuando
Trozos de telas y cuerpos,
Pedazos de vida y muerte.
Harapos que envuelven un mástil crujiente que llora.
Violines y flautas que el viento desliza en cordeles de acero.
Y atrapado al vestigio que asoma de proa
Se balancea inocente un juguete casi destruido...
Tapices de caracoles blancos se tornan fosforescentes.
Hay un sórdido silencio que al paisaje se incorpora.
Se derrumba, se aproxima, el oleaje lo transporta.
Cual un féretro mudo y oscuro el barco, acompasa las olas.
Los fantasmas que aún no eligieron destino,
Blanco fosforecen entre la espuma.
Vacilan, se fagocitan, se devoran unos a otros,
E iluminan lúgubres y envilecidos cual arpías la espuma.
Allá detrás, no tan lejos, y sobre un mar nauseabundo,
los tiburones los imitan ensangrentándolo todo.
Ana Conti ( Córdoba, Argentina)
De Puentes para la Memoria 2011