LOS OJOS DEL PERRO SIBERIANO los ojos del perro siberiano | Page 45

Tincho_1712 —¿Tenés la Suite No. 1 de chelo, de Bach? Me miró de arriba abajo sorprendido. —Yo sabía que iba a lograr que te guste la buena música —y remarcó la palabra buena. Me explicó orgulloso que tenía varias versiones, que podía elegir cuál quería escuchar y que si yo tenía ganas podía explicar, mientras las escuchábamos las diferencias entre ellas. Me propuso un montón de cosas más. Rezumaba erudición. —Elegí la que más te guste a vos, y no digas nada —le dije. —Para oír, hay que callar.