Los cuadernos G y H de Burdeos CUADERNOS G Y H BURDEOS REVISADO | Seite 242

242 La imagen al ser de una persona madura le confiere aún más atractivo, igual sucede con la mag- nífica observación de cómo ha dibujado piernas y pies y la fuerza con la que sus manos tienen asidas las cuerdas del columpio con las que se impulsa. Desconcierta ese rostro que parece disfrutar como si de un niño travieso se tratara y estuviera traspasando, con conciencia de ello, el papel de contención y sosegada lentitud que se supone en los adultos entrados ya hacia la ancianidad. Quizás con ello nos quiso dar una imagen de tra- vesura solidaria frente a quienes quieren reducir la vejez a quietismo, a parálisis física y mental y su respuesta irónica es colocarlo en un columpio con un vitalismo fuera de duda. Otra muestra de la frase de Moratín cuando dice en carta a Melón que “me tiene loco” con su actividad, con ese no parar.