Los cuadernos G y H de Burdeos CUADERNOS G Y H BURDEOS REVISADO | Page 238
238
sotros. Están tal vez a la espera inminente a una exclaustración y es por ello esa marcha pesada
y expectante?
Quizás nuestra interpretación esté contaminada por las imágenes cinematográficas actuales so-
bre estos espectros pero el hecho de su composición y las figuras espectrales que nos miran nos
traen a la mente inevitablemente esos recuerdos. El hecho de estar ante nosotros con sus rostros
ocultos en las sombras de sus capuchas le dan ese aire entre misterioso y desasosegante. Caminan,
pero se escucha en ellos un rumor opaco que enfría el ánimo.
Qué nos quiso decir Goya con un dibujo tan vivo, tan intrigante, tan contenido en su dinamismo
lento? No lo sabemos, pero el dibujo tiene ese poder hipnótico que nos engancha por su misterio
formal y compositivo, por su extraña, silenciosa marcha. Marcha que lleva un resquemor de mi-
radas, un desafío con rumor hiriente.
Para ello Goya se sirve de una composición compacta, sobria, potente en el trazo, desasosegante
en sus sombras, que realzan un aire de misterio victimista, a la vez que agresivo.