Los cuadernos G y H de Burdeos CUADERNOS G Y H BURDEOS REVISADO | Seite 212
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namismo dramático que se ve atemperada por unos gestos de esfuerzo y defensa no tendrían más
enjundia si no fuera por el puñal que blande la figura que domina la pelea.
Un dibujo vitalista, lleno de fuerza, orondo, como pesadas y gigantescas son las dos masas que se
enfrentan. Un canto a la carne como expresión de lo vital que se contrapone contradictoriamente
con un futuro próximo que va a anularla puesto que está a punto de sucumbir por la brutalidad
bestial de la muerte próxima. Una de la más que probables peleas callejeras dirimiéndose con la
más recurrente de las armas caseras, el cuchillo.
El cuadro pese a su vinculación con lo dramático, respira ante todo esa brutalidad pesada, en-
carnada en esos cuerpos casi semejantes, una especie de pelea contra uno mismo. Esa dualidad
del propio ser en el que luchan dos personalidades iguales con objeto de que una de ellas triunfe
anulando la otra, pero esto no deja de ser una especulación un tanto psicoanalítica y como tal
especulación queda.
El dibujo es toda una lección de plástica, de ejecución, de observación de las masas anatómicas,
de los ropajes y sus comportamientos. Manos, cuerpos gestos actitudes son de una profunda lec-
ción para todos aquellos que nos dedicamos a emborronar cuartillas. Un dibujo de sensaciones de
olores y gritos, de tripas y espanto, de masas sudorosas entrechocándose.