Los cuadernos G y H de Burdeos CUADERNOS G Y H BURDEOS REVISADO | Seite 186
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una prolongación de su estancia en Francia; constatan una retención de orinas, una parálisis
de la vejiga y afirman que la enfermedad es incurable. No obstante Goya se recupera cuando se
entera de que el rey le otorga la baja que le pidió (por lo que no puede descartarse un intento de
comprar el diagnóstico de los médicos para que pudiera solicitar con mayor éxito la prorroga y
la pensión); enseguida se muda y se instala en Chemin de la Crix-Blanche, y se pone de nuevo a
trabajar… y realiza las litografías de los “Toros de Burdeos”. (26)
¿Es Leocadia junto a su cabecera a quien quiere representar en este dibujo? Leocadia, que per-
manecerá junto a él hasta el final, y quien, después de su muerte, defenderá su obra; regalará a
Pierre Lacour, el profesor de dibujo de su hija Rosario, un ejemplar de “Los Caprichos”, el mismo
que Goya se había llevado a Francia y una traducción en francés de la misma mano de Goya.
El dibujo enternece más si cabe al pensar que es Leocadia quien está atendiendo a Goya, pues
sería una página abierta a su más directa intimidad, en la que se da énfasis a la persona que
asiste al enfermo más que al propio enfermo, como una clara manifestación de agradecimiento.
En el supuesto de que quien esté siendo atendido fuera una mujer sentada en una silla junto a
la cama, como dice la nota del Hermitage, el comentario precedente no tendría sentido en las
interrogantes y los pronunciamientos Goya-Leocadia, pero seguiría siendo válido en cuanto a
las cualidades del dibujo y su construcción y por supuesto en el hecho de mostrar la ternura en la
atención a una persona mayor.
(26) Catálogo de la edición de Centro cultural Conde Duque de Madrid de 1986 .