Los cuadernos G y H de Burdeos CUADERNOS G Y H BURDEOS REVISADO | Page 166
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preso que medita su suerte?
La preciosa carta que dirige a su mecenas Ferrer, exiliado como él en París, desde Burdeos no
puede ser más diáfana sobre las miserias del octogenario: “Agradézcame estas malas letras,
porque ni vista ni pulso, ni pluma ni tintero, todo me falta y solo la voluntad me so-
bra”-20 diciembre 1825-. Y en otro momento de esa misiva gloriosa, salta el maño con un des-
plante de fina zumba, cuando le invitan a copiarse a sí mismo, reciclando los Caprichos: “tengo
mejores ocurrencias en el día”. Es decir, con un pie en la tumba, el Coloso de Zaragoza, pese
a estar medio ciego, sin pulso y sin dineros, azacanado en la ciudad portuaria de Burdeos, puerto
negrero de campanillas en esa época, como lo fue Lisboa, sale por peteneras de artistazo que sabe
mejor que nadie, las triquiñuelas de su oficio. A buenas horas le piden que vuelva a hacer capri-
chos cortesanos, tengo mejores ocurrencias hoy en día. No se puede decir más con menos palabras,
un Séneca-Marcial del Coso. (22)
El título de Maniatado en un camino fue propuesto por Sánchez Cantón.
De nuevo Goya nos sorprende con un extraño dibujo cual es el de un hombre que parece estar ata-
do a un árbol del que destaca un gran tronco, mientras sus brazos y manos están también atados
y él parece acatar la situación de manera resignada, sumisa. El hecho de que aparezcan ropas
tiradas tras él introduce interrogantes. Será referencia a algún acto de penitencia? De maltrato?
A algún castigo? Por qué nos lo presenta en un ambiente solitario, significaría algo concreto esa
soledad castigada?
Lo que sí parece claro es que de nuevo Goya se siente interesado por los sufrientes, los castigados,
los heridos, los pobres, … no solo el clero. Otro dibujo de temple y ejecución clara, sin titubeos,
preciso, en diagonal para que la composición esté abierta y gane espacio, profundidad.
(22) Párrafo transcripción de César Pérez Gracia (ver Bibliografía)