Los cuadernos G y H de Burdeos CUADERNOS G Y H BURDEOS REVISADO | Page 136
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este dibujo y escribir este texto, excepcional en su obra por lo largo del mismo. Por otra parte hay
numerosas representaciones de vaudevilles bordeleses que condenan la avaricia: “El avaro ocul-
tando su gato”
Aconsejado por el financiero bordelés Jacques Galos, Goya invierte sus ahorros en rentas fran-
cesas al 5%, y a pesar de la creencia de que murió en la miseria, deja una fortuna equivalente
a 400 millones de céntimos. Con su familia vivió modestamente. Dejó un hotel amueblado del
Cours Tourny para instalarse en una casita de la Croix Blanche, y a continuación vivió en la
Allies d´Amour, para finalmente trasladarse a un apartamento de una casa situada en Fossés
del ´Intendance, nº 39 (actualmente 57), donde se encuentra “La casa de Goya” (hoy instituto de
Cervantes). Muchos de sus amigos eran riquísimos y llevaban una vida fastuosa, asociándose en
las grandes sociedades bordelesas e invirtiendo su oro y sus capitales en el Banco de Burdeos y en
operaciones inmobiliarias considerables, como la Galería de Burdeos. (21)
El dibujo nos muestra a un hombre sostribado sobre un arca de múltiples cerrojos rodeado de
monedas esparcidas, mientras otro arcón más pequeño a modo de caja de caudales sostiene o sirve
de apoyo a varias bolsas que es de suponer contiene dinero. El hombre pese a sus caudales mo-
netarios no parece nada contento y por el contrario está apesadumbrado, como temiendo perder
tanto bien preciado para él. Junto al texto inusualmente extenso Goya nos da una nueva reflexión
moral sobre la avaricia.
Le basta el gesto de cansancio y abatimiento del cuerpo, ese brazo que sujeta su cabeza y ese otro
que afianza con fuerza dos bolsas con su tesoro/capital y junto a esto el gesto de la cara es de una
potencia y expresividad extrema. Hay cansancio, tristeza, pesadumbre, inquietud, preocupación,
agobio. Un enfermo de insatisfacción miedosa.
Es verdad que Goya constantemente, desde muy joven, quiere vigilar su hacienda, su economía,