Cuando todas las personas estaban ahí se asombraron muchísimo y no podían creer lo que veían. Y el rey exclamó: ciudadanos y ciudadanas del reino de Winterfel, dénle la bienvenida al nuevo ciudadano y guarda espaldas del reino, el gigante Gost. Él es bueno y amable, no volverá a robar su comida y los va a ayudar en todo lo que necesiten.
Los ciudadanos aceptaron su llegada y lo apreciaron mucho. Gost se convirtió en parte de la familia del reino y así todos vivieron felices para siempre.
Fin.