“Tienes que devolver el manuscrito a la Real Academia porque tiene
una maldición y por eso puede provocar la llegada de los demonios de los
personajes de la Duodécima noche.” – dijo William.
“Pero qué dices... No he oído nunca tantas tonterías” –dijo Ursulina.
“Te juro que es la verdad. Los demonios volverán a la tierra y
perseguirán a todas las personas infieles. Tú lo eres, ¿verdad?” – le
preguntó William.
Pero Ursulina no le dio importancia y escapó para entregar el
manuscrito a su jefe Javier. Él le había prometido que no la concedería a
Ramón, un hombre casado y violento, que la quería como criada y amante.
Cuando llegó a casa de Javier, Ursulina le entregó el manuscrito y en
aquel momento apareció Ramón. Ella comprendió el engaño de Javier
pero era demasiado tarde y fue obligada a irse con Ramón. Durante la
primera noche en la nueva casa, Ursulina fue pegada y violada por Ramón,
y luego se quedó dormida llorando.
A la noche siguiente, la escena estaba a punto de volver a repetirse,
cuando bruscamente todo se inmovilizó. Ursulina tenía mucho miedo y vio
aparecer un espíritu en forma de chica. Aquella chica era Viola, la
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