acaricies poniendo su cabeza en tus rodillas y luego se tumba de espaldas
con las patas arriba para que le rasques el vientre. Cuando está enfermo,
tenemos que llevarlo al veterinario. Te regalan un perro que te molesta
durante tus deberes. Te regalan el dolor de pagar la perrera para ir de
vacaciones.
Cuando va envejeciendo, nos damos cuenta de que el tiempo pasa
rápido y que un día ya no estará aquí. Te regalan el dolor a separarte de él
porque lo quieres, lo has querido y lo seguirás queriendo. Queremos
detener el tiempo para disfrutar los momentos con él. No te regalan un
perro, tú eres el regalado. A ti te ofrecen para el cumpleaños del perro.
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