Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 424
salmón en la nevera y los estoy marinando con limón, y los acompañaré con una
ensalada y unas patatas que estoy hirviendo. Me siento extraordinariamente relajada y
feliz, en la cima del mundo… literalmente. Me giro hacia el enorme ventanal y observo
el espléndido cielo azul. Toda esa charla… todo el sexo… mmm. Cualquier chica
podría acostumbrarse a esto.
Taylor sale del estudio e interrumpe mi fantasía. Yo apago el iPod y me
saco un auricular.
—Hola, Taylor.
—Ana —saluda con un gesto de cabeza.
—¿Tu hija está bien?
—Sí, gracias. Mi ex mujer creía que tenía apendicitis, pero exageraba,
como siempre. —Taylor pone los ojos en blanco, cosa que me sorprende—. Sophie
esta bien, aunque tiene un virus estomacal bastante fastidioso.
—Lo siento.
Él sonríe.
—¿Han localizado el Charlie Tango?
—Sí. El equipo de rescate va para allá. Esta noche ya debería estar de
vuelta en Boeing Field.
—Ah, bien.
Me dedica una sonrisa tensa.
—¿Algo más, señora?
—No, no, gracias.
Me ruborizo… ¿Me acostumbraré algún día a que Taylor me llame
«señora»? Hace que me sienta muy vieja, casi como una treintañera.
Él asiente y sale de la sala. Christian sigue al teléfono. Yo estoy esperando
a que hiervan las patatas. Eso me da una idea. Cojo el bolso y busco la BlackBerry.
Hay un mensaje de Kate.
Ns vms esta noche. Me apetece que charlemos un buen raaato
Le contesto.
Lo mismo digo>
Estará bien hablar con Kate.
Abro el programa de correo y le escribo un mensaje rápido a Christian.
De: Anastasia Steele
Fecha: 18 de junio de 2011 13:12
Para: Christian Grey
Asunto: Comida
Querido señor Grey:
Le mando este e-mail para informarle de que su comida está casi lista.
Y de que hace un rato gocé de un sexo pervertido alucinante.
Es muy recomendable el sexo pervertido en los cumpleaños.