Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 412
estas cosas —murmura como si hablara consigo mismo, y vuelve a meter el contenido
dentro de la caja.
Cuando me mira otra vez, su expresión ha cambiado totalmente. Madre mía,
sus ojos refulgen ardientes, y en sus labios se dibuja lentamente una erótica sonrisa.
Me tiende la mano.
—Ahora —dice, y no es una petición.
Mi vientre se contrae y se tensa con fuerza muy, muy adentro.
Acepto su mano.
—Ven —ordena, y salgo de la habitación detrás de él, con el corazón en un
puño.
El deseo recorre lentamente mi sangre ardiente y mis entrañas se contraen
anhelantes ante la expectativa. ¡Por fin!