Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 400
—Ahora mismo preferiría que tocaran el suelo —intento quejarme, pero no
acabo de conseguirlo, porque no puedo dejar de reír.
—Sus deseos son órdenes para mí, señorita Steele.
Sin bajarme, me quita los dos zapatos y los deja caer ruidosamente sobre el
suelo de baldosas. Se para junto al tocador, se vacía los bolsillos: la BlackBerry sin
batería, las