Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 360

24 que estar besándote todo el desayuno te P or muchocontrame apetezca Me mira, ahora divertido,día, el en sus ojossehay está enfriando —murmura Christian mis labios. pero algo más oscuro, sensual. Madre mía, ha vuelto a cambiar. Mi marido temperamental…—. Come —me ordena con voz suave. Trago saliva como reacción a su mirada ardiente y vuelvo a mi posición anterior en la cama, intentando no enredarme con la vía. Él vuelve a poner la bandeja delante de mí. La avena se ha enfriado, pero las tortitas, que estaban tapadas, están bien, de hecho, mejor que bien: están deliciosas. —¿Sabes? —murmuro entre bocados—. Bip podría ser una niña. Christian se pasa una mano por el pelo. —Dos mujeres, ¿eh? —La alarma cruza su cara y la mirada oscura desaparece. Oh, vaya. —¿Tienes alguna preferencia? —¿Preferencia? —Niño o niña. Frunce el ceño. —Con que esté sano es suficiente —me dice en voz baja, claramente desconcertado por la pregunta—. Come —repite y veo que está intentando evitar el tema. —Estoy comiendo, estoy comiendo… No te pongas así, Grey. Le observo atentamente. Tiene las comisuras de los ojos arrugadas por la preocupación. Ha dicho que lo intentará, pero sé que está aterrorizado con lo del bebé. Oh, Christian, yo también. Se sienta en el sillón a mi lado y coge el Seattle Times. —Ha vuelto a salir en los periódicos, señora Grey —dice con amargura. —¿Otra vez? —Estos periodistas han montado todo un espectáculo a partir de la historia, pero por lo menos los hechos son bastante precisos. ¿Quieres leerlo? Niego con la cabeza. —Léemelo tú. Estoy comiendo. Sonríe burlón y me lee el artículo en voz alta. Es una crónica sobre Jack y Elizabeth, que los describe como si fueran los modernos Bonnie y Clyde. Habla brevemente del rapto de Mia, de mi implicación en su rescate y del hecho de que Jack y yo estamos en el mismo hospital. ¿Cómo consigue la prensa toda esa información? Tengo que preguntárselo a Kate. Cuando Christian acaba, le digo: —Léeme algo más, por favor. Me gusta escucharte. Él obedece y me lee un artículo sobre el boom del negocio de los bagel y otro sobre que Boeing ha tenido que cancelar el lanzamiento de un modelo de avión. Christian frunce el ceño mientras lee, pero al escuchar su