Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 354
termo y echando una sopa de pollo cremosa en el cuenco.
¡Taylor también! Pero no puedo pensar mucho en ello porque la sopa de pollo me distrae. Huele
deliciosamente y desprende un vapor sugerente. La pruebo y es todo lo que prometía ser.
—¿Está buena? —me pregunta Christian, acomodándose en la cama otra vez.
Asiento enérgicamente y sin dejar de comer. Tengo un hambre feroz. Solo hago una pausa para limpiarme
la boca con la servilleta.
—Cuéntame lo que pasó… Después de que te dieras cuenta de lo que estaba ocurriendo.
Christian se pasa una mano por el pelo y niega con la cabeza.
—Oh, Ana, qué alegría verte comer.
—Tengo hambre. Cuéntame.
Frunce el ceño.
—Bueno, después de la llamada del banco creí que mi mundo acababa de hacerse pedazos…
No puede ocultar el dolor en su voz.
Dejo de comer. Oh, mierda.
—No pares de comer o no sigo contándote —susurra con tono férreo mirándome fijamente. Sigo con la
sopa. Vale, vale… Maldita sea, está muy buena. La mirada de Christian se suaviza y tras un momento
continúa.
—Poco después de que tú y yo tuviéramos esa conversación, Taylor me informó de que a Hyde le habían
fijado una fianza. No sé cómo lo logró; creía que habíamos conseguido frustrar todos sus intentos. Pero eso
me hizo pensar en lo que habías dicho… y entonces supe que algo iba muy mal.
—Nunca fue por el dinero —exclamo de repente cuando una oleada de furia inesperada se enciende en mi
vientre. Levanto la voz—. ¿Cómo pudiste siquiera pensar eso? ¡Nunca ha sido por el puto dinero!
La cabeza empieza a latirme más fuerte y hago un gesto de dolor. Christian me mira con la boca abierta
durante un segundo, sorprendido por mi veheme