Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 347
—Lo que ella hizo, cariño… Los hijos tienen ese efecto: hacen que veas el mundo con una luz diferente.
—Ella por fin captó el mensaje… Y yo también… Le había hecho daño a Ana —susurra.
—Siempre le hacemos daño a la gente que queremos, cariño. Tendrás que decirle que lo sientes. Decirlo de
verdad y darle tiempo.
—Me dijo que me iba a dejar.
No. No. ¡No!
—¿Y la creíste?
—Al principio, sí.
—Cariño, siempre te crees lo peor de todo el mundo, especialmente de ti mismo. Siempre lo has hecho.
Ana te quiere mucho, y es obvio que tú la quieres a ella.
—Estaba furiosa conmigo.
—Seguro. Yo también estoy furiosa contigo ahora mismo. Creo que solo se puede estar realmente furioso
con alguien cuando le quieres mucho.
—Estuve dándole vueltas, y me di cuenta de que ella me ha demostrado una y otra vez cuánto me quiere…
hasta el punto de poner su propia vida en peligro.
—Sí, así es, cariño.
—Oh, mamá, ¿por qué no se despierta? —Se le quiebra la voz—. He estado a punto de perderla.
¡Christian! Oigo sollozos ahogados. No…
Oh… La oscuridad vuelve a cerrarse sobre mí. No…
—Han hecho falta veinticuatro años para que me dejes abrazarte así…
—Lo sé, mamá. Me alegro de que hayamos hablado.
—Yo también, cariño. Siempre estaré aquí. No me puedo creer que vaya a ser abuela.
¡ 'VV