Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 307

Rebusca en el cajón de su mesa. —Creo que ya sabe qué hacer con esto. —Me da un recipiente pequeño—. El baño está justo al salir del despacho. Me levanto como en un trance. Todo mi cuerpo funciona como si llevara puesto el piloto automático mientras salgo hacia el baño. Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda. Cómo he podido dejar que pase esto… ¿otra vez? De repente siento náuseas y suplico en silencio: no, por favor. No, por favor. Es demasiado pronto. Es demasiado pronto. Cuando vuelvo a entrar en el despacho de la doctora Greene, ella me dedica una sonrisa tensa y me señala un asiento al otro lado de la mesa. Me siento y le paso la muestra sin decir nada. Ella introduce un palito blanco en la muestra y lo examina. Levanta las cejas cuando se pone azul. —¿Qué significa el azul? —La tensión me está atenazando la garganta. Me mira con ojos serios. —Bueno, señora Grey, eso significa que está embarazada. ¿Qué? No. No. No. Joder.