Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 190
sea un miedo tan irracional. Por cierto, eso me recuerda…
—¿Qué querías decir antes, cuando has dicho «ni que»…? —insisto.
—¿«Ni que»?
—Era algo sobre Jack.
Levanta la cabeza para mirarme.
—No te rindes nunca, ¿verdad?
Apoyo la barbilla en su esternón disfrutando de la caricia tranquilizadora de sus dedos entre mi pelo.
—¿Rendirme? Jamás. Dímelo. No me gusta que me ocultes las cosas. Parece que tienes la incomprensible
idea de que necesito que me protejan. Tú no sabes disparar, yo sí. ¿Crees que no podría encajar lo que sea
que no me estás contando, Christian? He tenido a una de tus ex sumisas persiguiéndome y apuntándome con
un arma, tu ex amante pedófila me ha acosado… No me mires así —le digo cuando me mira con el ceño
fruncido—. Tu madre piensa lo mismo de ella.
—¿Has hablado con mi madre de Elena? —La voz de Christian sube unas cuantas octavas.
—Sí, Grace y yo hablamos de ella.
Christian me mira con la boca abierta.
—Tu madre está muy preocupada por eso y se culpa.
—No me puedo creer que hayas hablado de eso con mi madre. ¡Mierda! —Vuelve a tumbarse y a cubrirse
la cara con el brazo.
—No le di detalles.
—Eso espero. Grace no necesita saber los detalles escabrosos. Dios, Ana. ¿A mi padre también se lo has
dicho?
—¡No! —Niego con la cabeza c