Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 104
me gusta la pared de cristal. Será mejor que le pidamos que la incorpore a la casa de una forma más
comprensiva.
Christian sonríe.
—Claro. Lo que tú digas. ¿Y lo que ha propuesto para el piso de arriba y el sótano?
—Eso me parece bien.
—Perfecto.
Vale… creo que es hora de hacer la pregunta del millón de dólares.
—¿Vas a querer poner allí también un cuarto de juegos? —Siento que me ruborizo. Christian levanta las
cejas.
—¿Tú quieres? —me pregunta sorprendido y divertido al mismo tiempo.
Me encojo de hombros.
—Mmm… Si tú quieres…
Me mira durante un momento.
—Dejemos todas las opciones abiertas por el momento. Después de todo, va a ser una casa para criar