Linda, mi perrita de la infancia La Abuela Iván | Page 14
Alegrías de la vida
El tiempo pasó tan, tan rápido que Inés no se percató de que hacía
muchos años que había abandonado el pueblo y que sus hijos ya eran
mayores. Estos dejaron el hogar para formar una nueva familia, y a Inés le
entró el gusanillo de volver a estudiar. Sus hijos la animaron muchísimo.
Lo primero que hizo fue sacarse el graduado escolar y después el
bachillerato, en la escuela nocturna. Se sentía feliz.
Además, Inés recibía otra nueva alegría. Era abuela por primera vez.