Mito 4: La insulina aumenta de peso
Realidad: Es cierto que muchos pacientes que comienzan insulina ganan peso. La insulina ayuda a que su cuerpo utilice los alimentos de manera más eficiente, depositando los carbohidratos en músculos y grasa.
Cómo enfrentarlo: Otros medicamentos orales tienden a incrementar el peso, el paciente en insulina debe ser manejado en conjunto con un equipo de nutrición y educadores en diabetes para mantener o reducir el peso; el uso de ciertos clases de insulinas y antidiabéticos pueden ayudarle a no ganar peso.
Mito 5: Las inyecciones de insulina son dolorosas
Realidad: Aunque a nadie le gustan las inyecciones, la mayoría de las personas se sorprenden por lo poco que la inyección de insulina duele. Muchas personas dicen que la pinchada para medir el azúcar con el glucómetro duele más que la inyección de insulina.
Cómo enfrentarlo: Al hablar de inyecciones recordamos las que nos ponían de niños que iban hasta el músculo, la insulina se inyecta justo bajo la piel, donde hay menos nervios, por lo cual la inyección de insulina es menos dolorosa.
Mito 6: La insulina provoca hipoglucemia
Realidad: Es cierto que la insulina puede causar una reacción de reducción en la glucosa más allá de lo deseado, sin embargo, con las nuevas insulinas de acción prolongada, la hipoglucemia es menos probable que ocurra. Cómo enfrentarlo: educación, explicar al paciente y a sus familiares qué es una hipoglicemia, los síntomas, cómo tratarla y prevenirla. Nunca negarla como un posible evento adverso.
Toda La Verdad Acerca de la Insulina
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