Libro de ENOC BIBLIA COMPLETA (Enoc) | Page 608

7. 47 –8. 9 I Reyes 520 dir el rey en la llanura del Jordán, en tierra arcillosa, entre 47 Sucot y Saretán. Y no inquirió Salomón el peso del bronce de 48 todos los utensilios, por la gran cantidad de ellos. Entonces hizo Salomón todos los enseres que pertenecían a la casa de Jehová: un altar de oro, y una mesa también de oro, sobre la 49 cual estaban los panes de la proposición; cinco candeleros de oro purísimo a la mano derecha, y otros cinco a la izquierda, frente al lugar santísimo; con las flores, las lámparas y tenazas 50 de oro. Asimismo los cántaros, despabiladeras, tazas, cuchari- llas e incensarios, de oro purísimo; también de oro los quiciales de las puertas de la casa de adentro, del lugar santísimo, y los 51 de las puertas del templo. Así se terminó toda la obra que dispuso hacer el rey Salomón para la casa de Jehová. Y me- tió Salomón lo que David su padre había dedicado, plata, oro y utensilios; y depositó todo en las tesorerías de la casa de Jehová. 8 Entonces Salomón reunió ante sí en Jerusalén a los ancia- nos de Israel, a todos los jefes de las tribus, y a los principales de las familias de los hijos de Israel, para traer el arca del 2 pacto de Jehová de la ciudad de David, la cual es Sion. Y se reunieron con el rey Salomón todos los varones de Israel en el mes de Etanim, que es el mes séptimo, en el día de la 3 fiesta solemne. Y vinieron todos los ancianos de Israel, y los 4 sacerdotes tomaron el arca. Y llevaron el arca de Jehová, y el tabernáculo de reunión, y todos los utensilios sagrados que estaban en el tabernáculo, los cuales llevaban los sacerdotes 5 y levitas. Y el rey Salomón, y toda la congregación de Israel que se había reunido con él, estaban con él delante del arca, sacrificando ovejas y bueyes, que por la multitud no se podían 6 contar ni numerar. Y los sacerdotes metieron el arca del pacto de Jehová en su lugar, en el santuario de la casa, en el lugar 7 santísimo, debajo de las alas de los querubines. Porque los querubines tenían extendidas las alas sobre el lugar del arca, y así cubrían los querubines el arca y sus varas por encima. 8 Y sacaron las varas, de manera que sus extremos se dejaban ver desde el lugar santo, que está delante del lugar santísimo, pero no se dejaban ver desde más afuera; y así quedaron has- 9 ta hoy. En el arca ninguna cosa había sino las dos tablas de