Libro de ENOC BIBLIA COMPLETA (Enoc) | Seite 546

30. 21 –31. 7 I Samuel 458 botín de David. Y vino David a los doscientos hombres que habían quedado cansados y no habían podido seguir a David, a los cuales habían hecho quedar en el torrente de Besor; y ellos salieron a recibir a David y al pueblo que con él estaba. 22 Y cuando David llegó a la gente, les saludó con paz. Enton- ces todos los malos y perversos de entre los que habían ido con David, respondieron y dijeron: Porque no fueron con nosotros, no les daremos del botín que hemos quitado, sino a cada uno 23 su mujer y sus hijos; que los tomen y se vayan. Y David dijo: No hagáis eso, hermanos míos, de lo que nos ha dado Jeho- vá, quien nos ha guardado, y ha entregado en nuestra mano a 24 los merodeadores que vinieron contra nosotros. ¿Y quién os escuchará en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, así ha de ser la parte del que queda con 25 el bagaje; les tocará parte igual. Desde aquel día en adelante 26 fue esto por ley y ordenanza en Israel, hasta hoy. Y cuando David llegó a Siclag, envió del botín a los ancianos de Judá, sus amigos, diciendo: He aquí un presente para vosotros del 27 botín de los enemigos de Jehová. Lo envió a los que estaban 28 en Bet-el, en Ramot del Neguev, en Jatir, en Aroer, en Sif- 29 mot, en Estemoa, en Racal, en las ciudades de Jerameel, en 30 , 31 las ciudades del ceneo, en Horma, en Corasán, en Atac, en Hebrón, y en todos los lugares donde David había estado con sus hombres. 31 Los filisteos, pues, pelearon contra Israel, y los de Israel hu- yeron delante de los filisteos, y cayeron muertos en el monte de 2 Gilboa. Y siguiendo los filisteos a Saúl y a sus hijos, mataron 3 a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl. Y arre- ció la batalla contra Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y tuvo 4 gran temor de ellos. Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escu- dero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl 5 su propia espada y se echó sobre ella. Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con 6 él. Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, 7 y su escudero, y todos sus varones. Y los de Israel que eran del otro lado del valle, y del otro lado del Jordán, viendo que 21