mensuales. Estos datos negativos año tras año no pueden quedar solo en eso, en datos, por lo que buscar medidas, como el tratamiento psicológico del posible maltratador doméstico, es el modo de actuación más raudo, ante el problema de mayor magnitud posible que puede darse en este tipo de violencia.
En referencia al modo de proceder, partiría desde la base de datos policiales, para recabar información sobre las denuncias emitidas por mujeres, que conectarían con la de psicólogos, expresamente contratados para la causa. De manera que, independientemente de la pertinente orden de alejamiento, el posible maltratador se vea obligado por ley, al consentimiento de ser tratado, de ese modo, en muchos de los casos, se profundizaría en las complejas y dispares formas de conductas, que les llevan a cometer tan atroces hechos, para poder evitarlos, a la vez que se adquiere un conocimiento más real ante futuras actuaciones contra ellas. Aunque la medida suena impopular, las estadísticas demuestran que las tomadas hasta la fecha han fracasado en un elevado porcentaje, de hecho, el aumento de victimas con respecto al año precedente, lo confirman.
Como conclusión final, la complejidad del asunto por el elevado número de víctimas anuales, lleva a la obligación de buscar nuevas vías, como el tratamiento del posible maltratador, en detrimento de otras con escaso resultado, corroboradas por el aumento de víctimas.
Luis Campos Aguilar