Hace mucho tiempo en las Cataratas del Iguazú vivía un cacique llamado Moreafue. Era fuerte, hermoso y musculoso. Los vecinos lo detestaban por su gran ambición de ser un gran guerrero. Pero un día uno de su tribu llegó herido a la ceremonia del fuego, el cacique Moreafue se dio cuenta que estaban queriendo invadirlos.
El cacique juntó a sus valientes soldados y se fueron a la guerra. Los vecinos, estaban esperando para luchar. Y cuando el cacique pegó el grito, ¡TATA KAI! Empezaron a atacar y lo que él no esperaba era pelear contra una mujer llamada Kataia.
Ella era hermosa, valiente, de pelo marrón y unos ojos hechiceros celestes como el cielo. Fue amor a primera vista. Kataia se enamoró de Moreafue.
Moreafue y Kataia se escaparon de la guerra, se fueron al Río Paraná y se casaron. Algún tiempo después tuvieron 2 bellos hijos, una hija llamada Matecaia y un hijo llamado Lenguasica.
Después de unos meses Kataia fue secuestrada por un monstruo de 1.000 hileras de dientes y un cocodrilo alado de 6 cabezas muy inteligente. La llevaron a una montaña, en el nacimiento del Río de Paraná. Moreafue se enteró de que su mujer estaba secuestrada y decidió rescatarla pero cuando la encontró apareció el monstruo. El cacique mató al mounstro, por el otro lado de la montaña apareció el cocodrilo alado inteligente. Lo mató con una lanza que le atravesó el corazón. Moreafue rescató a su esposa y se fueron a su casa.
En búsqueda del amor