LETRINA LETRINA # 9 Septiembre - octubre 2013 | Page 55

a veces se materializa, del pensamiento a la literatura; para Reyes, ‘literatura’ es la concreción de una puesta en práctica de la facultad de raciocinio propia del hombre. Posteriormente, Reyes toma en cuenta el peso del lenguaje, y declara que el lenguaje tiene tres ‘notas’ (semántica, acústica, expresiva): “1º La nota comunicativa, significativa o intelectual, que admite el nivel humilde de la práctica cotidiana y el nivel superior o técnico […]” (Reyes, 2005: 36), es decir, la nota que provee al lenguaje la adaptabilidad a cada uno de los registros, la propiedad de contextualizarlo para cumplir la intención del mensaje. Esta diversidad intencional origina un cisma entre la gramática de uso y aquella “[…] científica y lógica, de ideal matemático” (Reyes, 2005: 36). La segunda es la nota acústica, que dota de sonoridad –y de todos los componentes sonoros– al código, cualidad que prepondera a la fonética por ser la musicalidad algo ineludible en el lenguaje y, por tanto, componente estable del mismo. Ante esto, Reyes refrenda la diferencia entre lo usual y lo preceptivo al decir que “El dominio fonético no es lo mismo