LETRINA LETRINA # 9 Septiembre - octubre 2013 | Page 47

vez...” al trabajo de cuentacuentos y de música en vivo, ya que en un hospital, sobre todo en los cubículos donde están los niños, son muy pocos, por no decir nulos, los elementos escenográficos y de vestuario que se pueden utilizar. Además, el cuentacuentos se puede adaptar prácticamente a todo cualquier tipo de espacio, aún en un hospital. Aunado a ello, los cuentos tienen la enorme ventaja de que pueden convertirse en una importante herramienta para fortalecer el vínculo emocional entre padres e hijos y por ende ayudar al enfermo a sobrellevar mejor su situación. Por esta razón es importante también trabajar con los adultos y las personas cercanas a los pequeños, ya que por su cercanía con los niños se convierten en un factor fundamental para el proceso que enfrentan los pequeños. Todo esto sin dejar de lado que ellos, las personas más cercanas a los niños, particularmente sus padres, también se convierten en víctimas de la enfermedad pues absorben el impacto emocional y económico de la situación de los pequeños. A todo lo anterior debemos agregar que el compartir historias a este tipo de público les permite ver más allá de las paredes en las que tienen que estar enclaustrados durante los días, semanas e incluso meses que su condición de salud le exija. En este sentido es aún muy vasto el terreno a investigar en cuanto al impacto de la palabra hablada y cantada en la salud física y emocional de los pacientes y las personas que les rodean. Debido a lo anterior, la realización de este proyecto parte de la necesidad no sólo de fomentar el gusto por la lectura y el arte en niños y jóvenes que están en situación vulnerable, sino fundamentalmente de la importancia del arte para afrontar situaciones de vulnerabilidad. El proyecto se realiza en tres instituciones ubicadas en la ciudad de Morelia que se dedican a atender niños y jóvenes enfermos y en situación vulnerable, como son: 47