LETRINA LETRINA #7 Mayo -junio 2013 | Page 11

acompaña a una película. Una muestra representativa de la transición del cine mudo al cine sonoro y sus viscisitudes es la película de los directores Stanley Donnen y el actor Gene Kelly de 1952 “Cantando bajo la lluvia” de la compañía MGM. Para 1931 la tecnología había avanzado y se logra que la música sea grabada por separado de la película, lo que permitió a los directores insertarla donde la película la necesitaba. Las compañías de cine MGM, Universal, 20th Century Fox, entre otras, se preguntaron si la música debía sonar durante todo el tiempo o por el contrario debía obedecer a la realización dramática. De igual forma se requería de la participación de músicos expertos que lograran satisfacer la necesidad musical de las películas y que sus composiciones sincronizaran dramáticamente con el tema.La industria del cine genera muchas oportunidades para directores, productores, guionistas, actores, directores musicales, músicos de orquesta, coreógrafos, copistas, editores, ejecutivos, etc. La función principal de la música para el cine es ambientar épocas y lugares en las que transcurre la acción. Asimismo, ayuda a que el espectador reciba claramente la lectura que la imagen ofrece y que es la que el director desea transmitir. La música para el cine ahora también tiene su propia industria. “Un buen compositor de cine–dice Conrado Xalabarder en su libro “Música de cine una ilusión óptica: Método de análisis y creación de bandas sonoras”, (2006)–, no es el que mejor música escribe, sino el que logra hacer mejor cine con ella…” (p.37-64) Entre los años 1930 y los 50 comienza un nuevo período para la música de cine, los compositores europeos confluyen en Hollywood. Su formación fue en un conser10