acompaña a una película.
Una muestra representativa de la transición del cine mudo al cine
sonoro y sus viscisitudes es la película de los directores Stanley
Donnen y el actor Gene Kelly de 1952 “Cantando bajo la lluvia” de
la compañía MGM.
Para 1931 la tecnología había avanzado y se logra que la música sea
grabada por separado de la película, lo que permitió a los directores
insertarla donde la película la necesitaba. Las compañías de cine
MGM, Universal, 20th Century Fox, entre otras, se preguntaron
si la música debía sonar durante todo el tiempo o por el contrario
debía obedecer a la realización dramática.
De igual forma se requería de la participación de músicos expertos
que lograran satisfacer la necesidad musical de las películas y que
sus composiciones sincronizaran dramáticamente con el tema.La
industria del cine genera muchas oportunidades para directores,
productores, guionistas, actores, directores musicales, músicos de
orquesta, coreógrafos, copistas, editores, ejecutivos, etc.
La función principal de la música para el cine es ambientar épocas
y lugares en las que transcurre la acción. Asimismo, ayuda a que el
espectador reciba claramente la lectura que la imagen ofrece y que
es la que el director desea transmitir. La música para el cine ahora
también tiene su propia industria.
“Un buen compositor de cine–dice Conrado
Xalabarder en su libro “Música de cine una
ilusión óptica: Método de análisis y creación
de bandas sonoras”, (2006)–, no es el que
mejor música escribe, sino el que logra hacer mejor cine con ella…” (p.37-64)
Entre los años 1930 y los 50 comienza un
nuevo período para la música de cine,
los compositores europeos confluyen en
Hollywood. Su formación fue en un conser10