LETRINA LETRINA # 1 Mayo - junio 2012 | Page 57

CONSEJOS DE ACENTUACIÓN María Guadalupe Guitiérrez Arroyo Hola queridos conocedores de las letras, amigos y curiosos. Hoy les hablaré sobre algo que parece que no tiene sentido, que es aburrido y que, en ocasiones, nos cuesta mucho trabajo comprender y aceptar, pero que en realidad es muy útil conocer: las reglas de acentuación del español. Seamos sinceros ¿cuántas veces un acento mal colocado o inexistente nos ha costado vergüen- 57 zas o puntos en un examen o una tarea? Podríamos pensar: “Hay mugre maestro, hace un escándalo de cualquier cosa. Si los acentos ni son importantes en el mundo real ¿por qué fastidia tanto si igual le entiende?”. Bien, este parece un argumento válido, pero no es así. El español, como todas las demás lenguas, tiene reglas que se deben respetar para que conserve su unidad y su funcionalidad. Los acentos son parte de estas reglas que contribuyen al orden y a que nos entendamos con los demás. Seamos sinceros: no porque a nosotros no nos da la gana poner un acento quiere decir que mágicamente todas las reglas del español se van a someter a nuestro capricho… esto nos seguirá costando vergüenzas y puntos hasta que la regla cambie (que es cuestión de siglos o milenios) o tengamos profesores (quizá muy negligentes) que lo pasen por alto. Así que lo mejor es conocer un poco más acerca de cómo se acentúa en el español para que los acentos ya no sean un problema para nosotros ni para nuestros trabajos escritos. No sólo para encargos de la escuela, sino para toda la vida, porque saber expresar nuestras ideas, comentarios y sentimientos con claridad es algo muy valioso.