Leemos el camino segundo A Los chicos leemos El camino versión 2 B con introd | Page 82

la ingravidez 320 de sus movimientos producía la sensación de que podría volar y perderse en el espacio lo mismo que una pompa de jabón. —Está bien —dijo, de pronto—. De modo que los tres sois unos ladronzuelos. Daniel, el Mochuelo, se confesó que podría pasarse la vida oyéndola a ella decir que era un ladronzuelo y sin cansarse lo más mínimo. El decir ella "ladronzuelo" era lo mismo que si le acariciase las mejillas con las dos manos, con sus dos manos pequeñas, ligeras y vitales. La Mica se recostó en una tumbona y su figura se estilizó 321 aún más. Dijo: — Si queréis manzanas me las pediréis a mí y no saltaréis la tapia furtivamente 322 , como si fuerais ladrones. Les miró, uno tras otro, y todos asintieron con la cabeza. —Ahora podéis iros —concluyó 323 . Los tres amigos salieron, en silencio, por el portón a la carretera, anduvieron unos pasos sin cambiar palabra. Su silencio era pesado y macizo 324 , impuesto por la secreta conciencia de que si aún andaban sueltos por el mundo se debía, más que a su propia habilidad y maña 325 , al favor y la compasión del prójimo. Esto, y más en la infancia, siempre resulta un poco deprimente. Roque, el Moñigo, miró de refilón 326 al Mochuelo. Caminaba éste con la boca abierta y los ojos ausentes, como en éxtasis 327 . El Moñigo le zarandeó por un brazo y dijo: — ¿Qué te pasa, Mochuelo? Estás como alelado 328 . 320 Ingravidez: Ligereza. Estilizó: Estiró, adelgazó. 322 Furtivamente: Que se hace a escondidas. 323 Concluyó: Finalizó. 324 Macizo: Lleno sin huecos. 325 Maña: Habilidad, destreza. 326 Refilón: De pasada, de paso. 327 Éxtasis: Estado de placer. 328 Estar alelado: Estar como atontado. 321 82