Leemos el camino segundo A Los chicos leemos El camino versión 2 B con introd | Seite 123

depresión, como si algo se le fuese del cuerpo a chorros. La afirmación del Tiñoso era, pues, concienzuda, enteramente posible y verosímil 478 . Mas cuando dos días después volvió a ver a la Mica, se desvanecieron sus bajos recelos 479 y comprendió que don Ricardo y el zapatero y Germán, el Tiñoso, y todo el pueblo decían lo de la lavativa, porque ni sus madres, ni sus mujeres, ni sus hermanas, ni sus hijas tenían cutis y la Mica sí que lo tenía. La sombra de la Mica acompañaba a Daniel, el Mochuelo, en todos sus quehaceres y devaneos 480 . La idea de la muchacha se encajonó 481 en su cerebro como una obsesión. Entonces no reparaba en que la chica le llevaba diez años y sólo le preocupaba el hecho de que cada uno perteneciera a una diferente casta social. No se reprochaba 482 más que el que él hubiera nacido pobre y ella rica y que su padre, el quesero, no se largase, en su día, a las Américas, con Gerardo, el hijo menor de la señora Micaela. En tal caso, podría él disponer, a estas alturas, de dos restaurantes de lujo, un establecimiento de receptores de radio y tres barcos de cabotaje o siquiera, siquiera, de un comercio de aparatos eléctricos como el que poseían en la ciudad los "Ecos del Indiano". Con el comercio de aparatos eléctricos sólo le separarían de la Mica los dos restaurantes de lujo y los tres barcos de cabotaje. Ahora, a más de los restaurantes de lujo y los barcos de cabotaje, había por medio un establecimiento de receptores de radio que tampoco era moco de pavo. Sin embargo, a pesar de la admiración y el arrobo de Daniel, el Mochuelo, pasaron años antes de poder cambiar la palabra con la Mica, aparte de la amable 478 Verosímil: Que tiene apariencia de verdadero . 479 Recelo: Acción y efecto de recelar . 480 Devaneos: Delirio , desatino , desconcierto . 481 Encajonó: Meter y guardar algo dentro de uno o más cajones . 482 Reprochaba: Reconvenir , echar en cara . 123