La introducción de las nuevas tecnologías en el sistema educativo ha sido el objeto de múltiples planes en diferentes países, comunidades y se presenta como una innovación.
El propósito del uso de tecnología es mejorar la formación del estudiante y fomentar la creación de material didáctico representativo de cada materia y vincular los contenidos curriculares con propuestas innovadoras que involucren el uso de tecnología.
El uso de tecnología en la educación puede inspirar a los estudiantes interés y motivación que desemboque en un aprendizaje emocionante, significativo y relevante. El hecho de que los alumnos disfruten trabajando con tecnología puede ser un beneficio a largo plazo.
En síntesis los docentes no deben olvidar que una de las funciones de la educación, quizá la más importante, es la integración del individuo a la sociedad. La tecnología es parte de esa sociedad, y por lo tanto, se debe de integrar al ámbito educativo. Sobre todo en estos tiempos de globalización; en los que el desarrollo tecnológico es una constante y característica del período que estamos viviendo. Hay que usar la tecnología de manera positiva, para el bien de la sociedad y para ofrecer y dar una mejor educación a los niños y jóvenes. La tecnología no debe de servir para aislarnos sino para comunicarnos.
El uso pedagógico de las nuevas tecnologías por parte de los docentes representan un pilar fundamental, esto para promover y desarrollar las potencialidades que tienen los nuevos medios en orden a propiciar aprendizajes de más calidad, por lo que los profesores son sujetos activos que tienen su propia forma de entender su práctica, y sus concepciones y habilidades profesionales conforman el tipo de uso que hacen de distintos programas y medios educativos
11