forma más genuina de alcanzar el Cristo Redentor es a través del Ferrocarril de
Corcovado, inaugurado en 1884.
Este tranvía sube a través de
un frondoso bosque, en el
Parque Nacional da Tijuca, y te
conducirá hasta la estación de
Corcovado, justo bajo la cima
de la montaña. Aquí, después
de un recorrido panorámico de
unos 20 minutos, podrás
acercarte a la imagen del
Cristo Redentor, inaugurado en
1931 y uno de los iconos más
conocidos de Brasil.
El Cristo pesa 1.145 toneladas y está recubierto con piedra jabón, un material que
lo hace muy resistente al clima. El diseño de este Cristo monumental empezó en
1921 y fue construido en Francia. Ahora podrás entrar en la capilla, ver el
monumento de cerca y contemplar unas asombrosas vistas de Río de Janeiro.
La pirámide Chichén Itzá
Página 6