LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO
1. La Gran Muralla China
En los siglos VII y IV a.n.e.,
o sea, en los períodos de
primavera y otoño y de los
Reinos Combatientes, los
principados
feudales
construyeron
murallas
defensivas
en
sus
respectivas fronteras con el
fin de protegerse de los ataques de los hunos, una de las
tribus nómadas del norte de China, así como de los
principados feudales vecinos. Después de la unificación
de toda China, en el siglo III a.n.e., Qin Shi Huang, primer
emperador de la dinastía Qin, unió las murallas aisladas
exitentes en el norte, convirtiéndolas así en la Gran
Muralla de Diez Mil Li. Posteriormente, la muralla fue
reparada y reconstruida por numerosas dinastías.
Badaling, un sector de la muralla, que actualmente
frecuentan muchos turistas, fue reconstruido durante la
dinastía Ming basándose en la obra original.
La Gran Muralla, que tiene una extensión total de más de
6.700 kilómetros, va desde Shanhaiguan en el este hasta
Jiayuguan en el oeste. Atraviesa seis provincias y
regiones autónomas y un municipio del Norte de China:
Hebei, Beijing, Shanxi, Mongolia Interior, Ningxia,
Shaanxi y Gansu. Si se levantara una muralla de un
metro de grueso y cinco metros de alto con los ladrillos,
piedras y tierra de la Gran Muralla, esa muralla daría más
de una vuelta al mundo.
La Gran Muralla está compuesta de muros, pasos,
atalayas y torres. En los pasos, levantados generalmente
en los caminos importantes y protegidos por varios
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