Tipos de Fosilización:
Carbonificación: es el proceso de fosilización más común en organismos que tienen largos polímeros de carbono, como los vegetales y artrópodos, que tienen celulosa y quitina respectivamente. La acumulación de troncos y hojas en un ambiente con ausencia de oxígeno en primer lugar produce humus, si el proceso continúa, aumentando la presión, y con una progresiva sustitución del resto de los componentes orgánicos por carbono, acaba formándose carbón.
Carbonatación: es el proceso de fosilización más frecuente, ya que la mayor parte de las rocas y conchas tienen un alto contenido de calcio. Este proceso consiste en la sustitución de los restos orgánicos duros por carbonato cálcico en forma de calcita.
Petrificación: (del latín petra = piedra), es una forma de fosilización que consiste en el reemplazo completo, partícula a partícula de un agente orgánico por agentes inorgánicos como pirita, sílice u otro que lo convertirá en piedra, conservando la forma y todas sus características anatómicas naturales.