LaCharca Revista Cultural PRIMAVERA 2016. Número 10. | Page 31
Una necesidad primordial
T
oda persona precisa un lugar donde vivir y es ahí
donde surge el problema,
pues en estos momentos se
originan grandes corrientes migratorias desde el campo a la ciudad, con la
consiguiente búsqueda de un espacio
donde alojarse. Este asunto, al igual
que la alimentación, atraerá el interés
burgués y emergerá en artículos periodísticos que presentan un escenario alarmante, incluyendo a su vez las
potenciales soluciones.
La problemática no es exclusivamente
la ausencia de domicilio, sino las circunstancias de habitabilidad que aportan a sus moradores. De poco vale
disfrutar de un techo si presenta realidades insalubres y míseras. El gasto
en vivienda ocupa un lugar apreciable
en el presupuesto familiar junto a las
partidas consagradas a la alimentación,
adquiriendo en conjunto el cien por
cien de los ingresos en la mayoría de
los casos. Ésto no garantizaba un sitio
decente donde dormir, pues se podían
pagar cantidades notables por un lugar
inconveniente para la familia, que no
alcanzase a reunir las condiciones sanitarias e higiénicas mínimas. De este
modo, se utilizaban viviendas que afectaban a la salud de unas gentes ya de
por sí frágiles por el trabajo excesivo y
la desnutrición.
Motivos para la inquietud burguesa
El razonamiento burgués, para temer
esta realidad, se asienta en que un
espacio de vida miserable estimula la
insatisfacción e incita a no regresar
al mismo. Igualmente reflexionan que
debido a situaciones extremas florece
el hacinamiento, la proliferación de las
quejas y se acrecienta la disposición
para la convulsión y la vida callejera.
Es apreciable el pensamiento de que
personas incómodas con su vivienda
se quedarán fuera el máximo tiempo
viable una vez rematada su jornada
profesional; así que los trabajadores
preferirían permanecer en establecimientos como bares y tabernas donde
malgastarían el exiguo capital ganado,
alterando su rendimiento laboral y
damnificando el sostenimiento familiar
al invertir en bebida un capital preciso
para la supervivencia. Esta lógica pone
a la vista las motivaciones de las clases
poderosas por la residencia de los asalariados.
El precio, principal impedimento
Una de las causas del problema para
acceder a una vivienda es el alto precio
de la misma, y no nos estamos refiriendo a su adquisición, acontecimiento poco más o menos ilusorio para un
trabajador normal, sino al alquiler.
Como en otras cuestiones, se van a
escrutar soluciones observando que
es lo que se estaba haciendo en el extranjero, prestando atención a iniciativas exitosas para su posible adopción
y ejecución en España.
Una de las propuestas que se realizan
tiene que ver con el modelo alemán
(si bien estaba extendido también en
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