La Ética Y El Dinero En El Gobierno La ética y el dinero en el gobierno | Page 94
Si puedes soñarlo, puedes lograrlo.
Desde tiempos remotos el hombre ideo sistemas para dar valor a las cosas y poder
intercambiarlas, primero se utilizó el trueque, después el intercambio y luego surgió el
dinero.
¿Qué tienen en común las conchas marinas, las semillas de cacao, las piezas de ámbar,
marfil o jade, las cuentas ornamentales, los clavos, la sal y el ganado vacuno? Es muy
sencillo. Todos éstos, y cientos de otros objetos heterogéneos, alguna vez sirvieron como
instrumentos de intercambio y medios de pago, sobre todo antes de inventarse la acuñación
de monedas. Sin embargo, aun después de enraizada la cultura monetaria en los pueblos
antiguos, la moneda no siempre llegó a desplazarlos totalmente.
Si hoy hablamos de salario, es porque en un tiempo los soldados de la Antigua Roma
recibían su paga en sal, y si usamos las palabras pecunia y pecuniario, es porque el ganado,
también en Roma, se usó como medio de intercambio, y pecus, en latín, significa "ganado".
Por eso, implantada la moneda, los romanos hablaban de pecunia pesata cuando las
monedas se pesaban para determinar su valor, y de pecunia numerata cuando, en una fase
más avanzada, ya no había que pesarlas, pues se les asignaba un valor numérico fijo.
La historia del dinero rebosa de datos curiosos como éstos, pero cabe preguntar: ¿quién
inventó el dinero, y dónde y cuándo se inventó?
El concepto no tuvo origen único, ya que se desarrolló independiente en muchas áreas del
mundo, remotas entre sí, y en distintas épocas. Surgió, además, por razones que no fueron
sólo económicas y comerciales, sino políticas, religiosas y sociales (por Ej. Pagar tributos
que los gobernantes exigían, presentar ofrendas a los dioses, comprar una esposa, pagar
la dote al novio, o indemnizar a víctimas de delitos).
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Piensa, cree, sueña y atrévete.