SALUD
Revista mensual
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¿ Sirven de verdad las cremas solares?
Pocas cosas generan más debate en dermatología que los protectores solares. El consenso científico es claro: funcionan. Pero el debate sobre su seguridad, sus Zingredientes y su uso correcto está lejos de cerrarse.
PORSILVIA ALEGRÍA | L. A.
Estudios controlados han demostrado que el uso regular de un protector solar de amplio espectro SPF 15 o superior reduce las posibilidades de desarrollar carcinoma de células escamosas en un 40 %, melanoma en un 50 %, y el envejecimiento prematuro de la piel en un 24 %. Tanto la OMS como el Departamento de Salud de EE. UU. reconocen los rayos UV como carcinógenos humanos probados.
No todo protector solar cumple lo que
promete.
Análisis realizados en cremas solares faciales revelaron que la mitad no protegía lo que indicaba el etiquetado: el factor de protección solar anunciado, SPF 50 o 50 +, no era el real. La OCU llegó a denunciar varios productos ante las autoridades sanitarias españolas, que acabaron ordenando su retirada.
Uno de los argumentos más extendidos contra el uso de protector es que bloquea la síntesis de vitamina D. Las cremas por encima de SPF 30 pueden reducir la producción de vitamina D hasta en un 98 %. Sin embargo, la piel sigue produciendo cantidades suficientes, y estudios demuestran que los protectores no afectan de forma significativa a los niveles de vitamina D en sangre.
Algunos filtros químicos como el oxybenzone y el octinoxate han sido cuestionados por su potencial como disruptores endocrinos y por su impacto medioambiental. Para quien prefiera evitarlos, los protectores minerales a base de óxido de zinc o dióxido de titanio son una alternativa segura.
La polémica existe, pero la evidencia es contundente: protegerse del sol reduce el riesgo de cáncer de piel. El verdadero problema no es si usar protector, sino cuál elegir y cómo aplicarlo correctamente. �